Una sola fotografía, Hidden Agenda, probablemente en Sudamérica, muestra a soldados de EEUU colgando a tres individuos encapuchados, civiles armados (guerrilleros). Inevitable la referencia a los performances de decapitados en los puentes y pasos a desnivel de Zacatecas, Jalisco, Guerrero y medio país.
Toda la serie, de una sola temporada, gira en torno a la cacería del fotógrafo Thomas Veil, en pos de los negativos de esa fotografía comprometedora, pues a él, se podría decir, ya lo han borrado del mapa (no aparece en ningún registro y la gente que lo conoce, incluyendo su esposa, Alyson, lo niega), pero quieren el cuerpo del delito (sin él, no hay delito: familiares de trabajadores desaparecidos en la explosión de la caverna Tuzandépetl de almacenamiento de gas, en Ixhuatlán del Sureste, nunca fueron indemnizados).
Da pena ajena verlo llorar, correr, tirarse, saltar, esconderse. Hay episodios muy interesantes, con un gran elenco, como Dean Stockwell (Al, el tipo que hablaba con Ziggy en la serie Quantum Leap), Maria Bello (A history of violence, The Cooler, Coyote Ugly). Dicen que es la serie que hizo a Bruce Greenwood. Yo creo que no. De hecho, que sólo haya sido de una temporada, me da la impresión que la reciclaron en The X-Files (de hecho, el mismo armario donde Mulder baila espejeando con Fletcher, es donde aparece el cadáver del mejor amigo de Tom, Larry). El mismísimo Mark Snow, ahora fallecido, figura con su pegajosa música electrónica (hay coros que se utilizan en The Sixth Extinction y otros referidos al continente negro).
No hay nada peor que la verdad y el reportero de Negative Press la encuentra. Gemini, el último episodio, termina en un close up del incrédulo fotógrafo. Todo el expediente Gemini Report es un juego de guerra.
Nowhere man Lawrence Hertzog Productions / Touchstone Television.
