El accidente del 17 de marzo que dejó cinco muertos en la refinería que no refina deja ver que no era agua con aceite, sino combustible o petróleo, el causante de la explosión.
El derrame de crudo que llega a costas veracruzanas se lo han atribuido a un barco, pero es tal, que más parece de la fallida factoría de Doña Petacas.